Desarrollo rural
Gabriel Pérez, alcalde de Carrascal: «Recuperar lo que ya tenemos»
Carrascal del Río es uno de los tres municipios que forman parte del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón y alberga uno de sus enclaves más visitados, la ermita de San Frutos. En su término convive ese espacio protegido con INCUSA, una industria de extracción de arena y feldespato con más de medio siglo de actividad.
Su alcalde, Gabriel Pérez Gómez, que preside además la Mancomunidad de La Pedriza, lleva cerca de tres años al frente del ayuntamiento. En ese tiempo, el municipio ha puesto en marcha viviendas de alquiler, ayudas al nacimiento y una escuela infantil.
En esta entrevista repasa cómo esas medidas han influido en el padrón, qué pide a las administraciones y en qué punto están los proyectos pendientes del municipio.
¿Cuál es el principal reto que tiene hoy Carrascal del Río y qué está haciendo el ayuntamiento para hacerle frente?
Carrascal del Río, al igual que la mayoría de los municipios, afronta varios retos importantes que además están estrechamente relacionados entre sí. Entre ellos destacaría la necesidad de vivienda, tan necesaria y a la vez tan escasa, que ayudaría a frenar la despoblación, que es otro de los retos, directamente ligado a los servicios que ofrecemos tanto desde el ayuntamiento como desde los negocios y empresas establecidos en el municipio.
Por tanto, más que hablar de un único reto, hablaría de la capacidad del municipio para afrontar de manera conjunta estos desafíos y conseguir un crecimiento que contribuya a mejorar la calidad de vida de los vecinos. Desde el ayuntamiento llevamos ya cerca de tres años poniendo en marcha diferentes actuaciones y políticas destinadas a afrontarlos.
La despoblación afecta de manera desigual a la comarca. ¿Cómo lo está viviendo Carrascal y qué se está poniendo en marcha para frenarla?
El nordeste de la provincia de Segovia sufre un marcado declive demográfico, pero es responsabilidad municipal no cruzarse de brazos y poner en marcha acciones a corto, medio y largo plazo, ya que en los próximos diez años experimentaremos un fuerte descenso poblacional debido al envejecimiento de la población.
Con las medidas que pusimos en marcha hace tres años, no solo hemos frenado el descenso, sino que hemos aumentado el número de habitantes: gracias a las campañas de empadronamiento, a las tres nuevas viviendas en régimen de alquiler, a las ayudas que concedemos al nacimiento, a los acuerdos con empresas para la oferta de trabajo y al aumento de servicios, como la puesta en marcha de una escuela infantil. Todo ello ha contribuido a frenar la despoblación y a rejuvenecer la edad media del municipio.
¿Qué le pediría a la Diputación, a la Junta o al Gobierno central por los municipios de esta comarca?
Por un lado, mayor apoyo para recuperar y rehabilitar las viviendas que actualmente se encuentran vacías o en estado de abandono en nuestros municipios. Con la ayuda y los instrumentos adecuados, muchas podrían volver a tener vida y convertirse en vivienda para futuros vecinos. Por eso es necesario que las administraciones trabajen juntas y pongan más recursos a disposición de los municipios pequeños. No siempre necesitamos construir más; muchas veces necesitamos recuperar lo que ya tenemos y volver a darle vida.
Y por otro, que no se olviden de la España rural, porque si se olvidan corremos el riesgo de que la España vaciada termine siendo una España que se han dejado vaciar. Para ello es fundamental mantener las ayudas actuales a los pequeños negocios y comercios y seguir impulsando a los jóvenes emprendedores.
Carrascal es una de las puertas del Parque Natural, con San Frutos y Burgomillodo. ¿Se puede convertir ese flujo de visitantes en economía y vecinos, o muchos pasan de largo?
Carrascal cuenta con el enclave más emblemático del parque, la ermita de San Frutos, y con un entorno natural que permite a los visitantes buscar no solo destinos, sino historias y lugares auténticos. Eso es lo que intentamos con campañas como "Welcome to Carrascal del Río", que ha convertido cinco rincones del municipio en algunos de los lugares más fotografiados y compartidos del verano. El objetivo es que nos conozcan, y con ello fomentar el arraigo de los residentes actuales y atraer a nuevos habitantes.
En el término conviven el Parque Natural e INCUSA. ¿Cómo se sostiene ese equilibrio entre industria y espacio protegido, y qué papel juega la empresa para fijar población?
Se sostiene mediante un marco que combina legislación, tecnología y planificación. INCUSA lleva 53 años y convive con el Parque Natural desde hace 27. El objetivo es desarrollar la actividad económica reduciendo el impacto ambiental, con un equilibrio entre conservación y desarrollo que contribuye a fijar trabajo estable, no solo en el municipio, sino en la comarca, y a que la gente siga viviendo aquí.
Esa convivencia también se plasma en el conocimiento: además de por el parque y por San Frutos, somos conocidos por INCUSA, porque en todos los pueblos y ciudades de España hay algún material —cerámica de baños y cocinas, morteros de fachadas, vidrio de ventanas y coches, instalaciones deportivas— cuyo origen es Carrascal del Río.
Entre los retos estaban sacar adelante la antigua residencia y ofrecer suelo para vivienda. ¿En qué punto se encuentran?
En ambos seguimos trabajando. Para el edificio de la antigua residencia mantenemos reuniones con diferentes empresas que quieran darle una utilidad, bien como residencia, bien con otro uso como un albergue o un coliving, siempre que repercuta de manera directa en el municipio, fijando población y generando ingresos.
En cuanto al suelo para vivienda, a finales de año tendremos lista una nueva zona urbanizada con tres parcelas a la venta. Además contaremos a finales de año con una nueva vivienda en régimen de alquiler, que se suma a las tres ya en marcha, y para los primeros meses de 2027 tenemos previsto disponer de otra más, también en alquiler.
La escuela infantil 'Los Duendes del Duratón' arrancó con ocho niños. ¿Con qué previsión afronta el nuevo curso y qué está suponiendo para fijar familias jóvenes?
Afrontamos el nuevo curso con mucha ilusión. Este proyecto supuso un reto el año pasado, pero gracias a la Diputación de Segovia, a la Junta de Castilla y León, a CODINSE, a empresas privadas y a la colaboración de los vecinos, hoy es una realidad consolidada. El curso 2026/2027 comienza con trece niños de cero a tres años y sigue ayudando, en el municipio y en la comarca, a esa conciliación familiar y laboral tan necesaria en los entornos rurales. Además, ha generado tres nuevos puestos de trabajo y hace que gente joven se plantee venir a vivir a Carrascal del Río, gracias a un servicio totalmente gratuito.



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