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Artículos históricos

Los Comunes, el monte sin vecinos que trabaja para los vecinos

El histórico monte de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, en el entorno de Riaza, reúne más de 5.000 hectáreas de patrimonio forestal y comunal y alberga hoy actividades forestales, ganaderas, recreativas, de prevención de incendios y, desde este verano, la base del helicóptero sanitario de Segovia.

Hay territorios que medimos por sus habitantes, sus pueblos o sus ayuntamientos. Pero existen otros cuya importancia no puede calcularse en número de empadronados. Los Comunes, en el entorno de Riaza, es uno de ellos.

El Monte de Utilidad Pública nº 79 “Los Comunes”, propiedad de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, ocupa 5.224 hectáreas y constituye uno de los grandes patrimonios forestales de esta histórica entidad. Su vegetación está formada principalmente por pino silvestre, robles y superficies de pastos.

Y tiene una característica que lo convierte en un espacio especialmente singular: no estamos ante un municipio ni ante un territorio articulado alrededor de un núcleo de población. Es uncomunes 2 espacio de raíz comunal, vinculado históricamente al aprovechamiento compartido de los recursos naturales y que ha llegado hasta nuestros días desempeñando funciones muy diferentes de aquellas que justificaron su existencia durante siglos.

Un territorio con profundas raíces históricas

Los Comunes debe entenderse precisamente desde esa tradición de los bienes comunales. Las fuentes históricas vinculan este territorio con las relaciones mantenidas durante siglos entre Sepúlveda y Riaza para el aprovechamiento de montes, aguas, pastos y leñas. Ya en 1258 existía un acuerdo entre el obispo de Segovia, entonces señor de Riaza, y el concejo de Sepúlveda relativo al disfrute por los vecinos de Riaza de los recursos de estos extensos territorios. Las disputas y acuerdos sobre estos bienes continuarían durante siglos.

Precisamente esa historia ayuda a comprender la excepcional configuración territorial que ha llegado hasta nuestros días: un gran espacio sin pueblos, pero que nunca estuvo vacío de función, un territorio no municipalizado, que pertenece a la comunidad de Villa y Tierra de Sepulveda.

Porque si durante siglos estos montes fueron fundamentales para proporcionar pastos, leñas y otros recursos a las poblaciones del entorno, actualmente continúan generando riqueza y servicios, aunque muchos de ellos sean completamente diferentes.

5.224 hectáreas con numerosos aprovechamientos

La propia Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda señala que en Los Comunes se desarrolla una gestión forestal sostenible, que engloba aprovechamientos de madera, leñas, pastos, caza, comunes 1colmenas y setas, estas últimas dentro del sistema regulado de Micocyl.

A ello se añaden los usos recreativos y turísticos. Por el monte transcurre el Camino Natural de la Cañada Real Soriana Occidental y dentro de este espacio existe también un parque de aventuras, ampliando sus funciones hacia el ocio, el turismo de naturaleza y el conocimiento del territorio.

La importancia forestal de Los Comunes tampoco es fruto únicamente de la evolución natural del monte. Ha sido escenario de importantes procesos de recuperación. En 1966, el Patrimonio Forestal del Estado redactó un proyecto, previo consorcio, para la repoblación de 4.202 hectáreas y la mejora de otras 545 hectáreas de pastizales. Los estudios forestales posteriores destacan que estas actuaciones permitieron transformar zonas anteriormente degradadas y aumentar la capacidad del monte para proporcionar diferentes servicios ecosistémicos.

Es un buen ejemplo de que un monte no es únicamente un conjunto de árboles. De hecho, trabajos técnicos posteriores sobre Los Comunes han destacado también el valor de sus pastizales y los trabajos realizados para su recuperación y mantenimiento.

Las Casillas: del monte comunal a infraestructura estratégica

Pero probablemente uno de los mejores ejemplos de la utilidad pública que hoy presta este territorio lo encontramos en Las Casillas.

En terrenos pertenecientes a la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda se encuentra el Centro Forestal de Las Casillas, que alberga la base aérea de lucha contra los incendios forestales.

Cuando la Junta de Castilla y León inauguró las instalaciones en 2010 explicó que ocupaban unas 15 hectáreas de monte propiedad de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, cedidas para la construcción de la base. La inversión realizada entonces ascendió a 1,06 millones de euros y las instalaciones fueron concebidas con capacidad para albergar hasta tres aeronaves y con su correspondiente helisuperficie.

Su ubicación tampoco fue casual. La Administración autonómica la consideró estratégica para atender especialmente la zona este de la provincia de Segovia y territorios próximos de Soria y Burgos.

Con los años, Las Casillas ha ido consolidándose como pieza importante del dispositivo de prevención y lucha contra los incendios. En 2023 la Junta aprobó nuevos recursos destinados al servicio integral contra incendios desde esta base, incluyendo cuadrillas helitransportadas para extinción y trabajos preventivos.

En 2024 volvieron a mejorarse los accesos y las dotaciones del centro y se reforzó el personal. En aquel momento la base disponía del helicóptero, atendido por dos pilotos y tres mecánicos, además de la correspondiente cuadrilla helitransportada y técnicos.

Y en noviembre de 2025 la Junta autorizó una inversión de 1,93 millones de euros para reforzar el servicio de Las Casillas con dos cuadrillas helitransportadas ELIF A durante la época de peligro alto y una ELIF B para trabajos fundamentalmente preventivos durante las épocas de peligro medio y bajo.

Es decir, aquel monte comunal históricamente destinado al aprovechamiento de madera, pastos o leñas alberga hoy una infraestructura esencial para proteger nuestros propios montes y nuestros pueblos frente a los incendios forestales.

Y ahora, también una infraestructura sanitaria

En 2026 se ha producido un paso más que refuerza todavía más el carácter estratégico de este espacio.El helicoptero contra incendios forestales ubicado en la base aerea de Las Casillas

Desde el 9 de julio de 2026, el helicóptero sanitario asignado a la provincia de Segovia tiene su base en Las Casillas, según confirmó la Gerencia Regional de Salud. La elección del lugar respondió a criterios asistenciales, a la disponibilidad de infraestructura aeronáutica de la Junta y a los correspondientes estudios de viabilidad.

El helicóptero medicalizado dispone de médico, enfermero, piloto y copiloto y forma parte del despliegue autonómico de transporte sanitario aéreo. Además, estos helicópteros no quedan limitados administrativamente a su provincia de referencia, sino que pueden intervenir allí donde las necesidades asistenciales y la disponibilidad de los recursos lo requieran.

Por tanto, desde un terreno comunal prácticamente desconocido para una buena parte de los segovianos puede despegar hoy un helicóptero para atender una emergencia sanitaria capaz de significar la diferencia entre la vida y la muerte.

Y ahí reside el enorme simbolismo de Los Comunes.

Un espacio sin habitantes que trabaja para los habitantes

Los Comunes demuestra que población y utilidad territorial no son conceptos equivalentes.

En sus más de 5.200 hectáreas no encontramos un pueblo en torno al cual organizar la vida administrativa cotidiana, pero sí aprovechamientos de madera, leña y pastos; actividad cinegética y micológica; apicultura; conservación y gestión forestal; infraestructuras recreativas y turísticas; prevención y extinción de incendios; formación de trabajadores forestales y, desde 2026, una base sanitaria aérea.

Es difícil encontrar una demostración más gráfica de la capacidad de los territorios rurales para proporcionar servicios al conjunto de la sociedad.

Los territorios no solo aportan valor cuando se urbanizan, cuando tienen habitantes o cuando albergan grandes instalaciones industriales. También generan riqueza cuando mantienen sus bosques, producen madera, ofrecen pastos, conservan biodiversidad, almacenan carbono, sostienen actividades tradicionales, permiten el ocio y el disfrute de la naturaleza o ponen su suelo a disposición de servicios públicos esenciales.

Ese es precisamente el valor de Los Comunes.

Una responsabilidad heredada

Durante generaciones, estos espacios se conservaron porque tenían una utilidad colectiva. Cambiaron los tiempos y cambiaron también sus aprovechamientos. Primero fueron imprescindibles sus pastos, sus leñas y sus recursos forestales. Después llegaron las actuaciones de restauración y repoblación, nuevos usos turísticos y recreativos y las modernas infraestructuras contra incendios. Ahora se añade la atención sanitaria urgente.

Han cambiado los usos, pero permanece intacta la idea que dio sentido históricamente a los bienes comunales: un patrimonio común debe estar al servicio de la comunidad.

Por eso Los Comunes no debe contemplarse simplemente como miles de hectáreas sin población entre los pueblos de esta zona de Segovia. Es necesario reconocerlo como lo que realmente es: un patrimonio histórico, natural y económico y, cada vez más, un espacio estratégico de prestación de servicios públicos.

No tiene vecinos propios, pero sirve a miles de vecinos. No tiene pueblo, pero forma parte de la vida de muchos pueblos. Y quizá esa sea hoy la mejor definición de Los Comunes.

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