Personajes del Nordeste
Nuria Carreras lleva el método pilates a los pueblos del Nordeste de Segovia
Nuria no tenía pensado montar un estudio de pilates cuando llegó a Segovia hace más de dos décadas. Venía de Madrid con ganas de campo y de monte, y llevaba ya dos años practicando pilates. Al instalarse en la comarca comprobó que, si quería seguir con su práctica, tenía que coger el coche hasta la capital de provincia. La pereza, dice ella, fue el primer motor. Decidió estudiar el método para poder practicarlo en casa.
No tardó en dar el salto a la enseñanza. Una médica del centro de salud de Navafría, Esther, se enteró de que Nuria estudiaba pilates y llamó a su puerta para preguntarle
si quería dar clases en el pueblo a través de los talleres de la Diputación de Segovia. Dijo que sí. Así empezó, con Navafría y otros municipios cercanos como Siguero y Santa Marta, trabajando con población mayor a la que el movimiento articular ayudaba a mantenerse. De ahí ya no paró. Fue sumando formación, asistiendo a congresos, conociendo diferentes escuelas y especializándose en patologías. Veintidós años después, sigue estudiando.
Un estudio en casa, entre vivienda y sala de trabajo
Carrera'Studio no es un gimnasio urbano. Nuria lo tiene instalado en la planta baja de su propia casa, con la buhardilla como vivienda. Esa solución, que adoptó desde el principio, fue la respuesta práctica a uno de los principales obstáculos que encontró al emprender en el medio rural: la escasez y el coste de los locales. El otro gran freno fue la falta de conocimiento del método. Cuando empezó, la gente de los pueblos no sabía qué era el pilates. Nuria organizaba jornadas de dos horas en cada municipio —primero teoría, luego una muestra de ejercicios básicos de suelo— para darlo a conocer. Si cuadraba, los vecinos pedían un taller a la Diputación y ella entraba a impartirlo. Algunos días llegaba a moverse por ocho o nueve pueblos. "Menudo proyecto te has traído a una zona bastante deshabitada", recuerda que se decía a sí misma. Construir una cartera de clientes le llevó años.
Con el tiempo, la fidelidad de esa clientela compensó el esfuerzo. La población de la comarca, dice, ha sido muy agradecida.
El método pilates: moverse bien antes que moverse más
En Carrera'Studio se trabaja con aparatos —el reformer, la silla, la torre— y con pilates aéreo, aunque Nuria establece una diferencia clara entre ambos. El pilates de aparatos forma parte del método original desarrollado por Joseph Pilates a principios del siglo XX. En 1926, Pilates emigró a Nueva York y abrió su primer estudio junto a su mujer Clara, sentando las bases de lo que hoy es el método. El pilates aéreo, en cambio, es una incorporación más reciente —las primeras escuelas surgieron en torno a 2007 y 2009— y no pertenece al método original. Nuria lo usa en su estudio como complemento: para calentar, para soltar o para cerrar la sesión con ejercicios de fuerza excéntrica.
Su insistencia en la calidad del movimiento frente a la intensidad tiene una explicación técnica. Antes de arrancar cualquier ejercicio, trabaja la alineación y la respiración para que el cuerpo esté bien organizado. Si no se hace ese trabajo previo, explica, el cuerpo compensa con músculos que no deberían intervenir, lo que genera gasto energético y aumenta el riesgo de lesión. Prefiere pocas repeticiones bien ejecutadas, con la musculatura estabilizadora profunda —el powerhouse— activada y la respiración consciente. Cita al propio Joseph Pilates para resumirlo: "No estás cansado por la edad, estás cansado por cómo vivís".
Un perfil de cliente que refleja el territorio
La mayoría de quienes llegan a Carrera'Studio son personas adultas, muchas de ellas jubiladas que dejaron Madrid u otras ciudades para retirarse a los pueblos. Vienen con lesiones —hernias, protusiones, escoliosis, problemas cervicales, de hombro, de cadera, de rodilla— aunque también hay quienes llegan sin patología y quieren llegar en buenas condiciones a la vejez. Los jóvenes que buscan entrenamiento de fuerza son minoría, en consonancia con la demografía de la zona.
Veintidós años dentro y más sabia cada año
Cuando se le pregunta por el futuro del estudio, Nuria responde con la misma lógica que aplica al movimiento: sin prisa, con precisión. Uno de los maestros con quien estudia patologías tiene una frase que ella repite: "El que tiene la osadía de enseñar está condenado a estudiar". Dentro de cinco años se ve igual, pero más sabia. Solo pide que le dure muchos años más, tiempo y salud para seguir.
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