Noticias
La Virgen de Hornuez convoca a la comarca en su cita anual
Desde primeras horas de la mañana, turismos y autobuses fueron dejando a los romeros en los accesos al Santuario de Nuestra Señora de Hornuez, situado en las inmediaciones de Moral de Hornuez, en el corazón del Espacio Natural del Enebral o Sabinar de Hornuez. Entre sus sabinas milenarias de gruesos y retorcidos troncos se concentran los ejemplares más antiguos de la zona y las ma
yores sabinas albares de España. El entorno natural forma parte inseparable de la celebración.
La romería de la Virgen de Hornuez congrega cada año a varios millares de devotos procedentes de la comarca nordeste de Segovia y de los pueblos limítrofes de Burgos y Soria. Los habitantes de la zona nordeste de Segovia consideran este lugar como un espacio muy arraigado en ellos, asociado a recuerdos compartidos y a la unión entre generaciones. No faltan quienes, aunque ya no residen de forma habitual en la comarca, reservan esta fecha en el calendario como una cita irrenunciable con sus paisanos.
Misa, procesión y jotas
El eje de la jornada lo marcan los actos religiosos. Tras la celebración de la misa tiene lugar la procesión, en la que se bailan jotas al ritmo de dulzaina y tamboril. Los fieles aprovechan la procesión para sentar a los más pequeños sobre el altar, cumpliendo así con la tradición, mientras otros tocan la imagen con pertenencias personales para solicitar la protección de la Virgen. En la procesión, los romeros bailan jotas frente a la imagen a la vez que avanzan de espaldas.
Esta secuencia de actos se repite sin variaciones desde hace generaciones, y su continuidad es una de las señas de identidad de la celebración.
Ocho siglos de devoción
El Santuario de Nuestra Señora de Hornuez se encuentra en un entorno rodeado de enebros y pinos, en las inmediaciones de Moral de Hornuez. En un principio fue una pequeña ermita construida junto al enebro en el que apareció la imagen de la Virgen allá por el año 1246. Con el paso de los siglos y el aumento de peregrinos, se levantó el actual templo entre los años 1768 y 1774, de estilo renacentista italiano, con planta en forma de cruz griega rematada por una gran cúpula central.
En el año 1913 un incendio destruyó por completo el templete interior, dañó la estructura y la imagen de la Virgen desapareció, quedando solo el tronco quemado del enebro original. La devoción, sin embargo, no se interrumpió, y el santuario fue reconstruido y recuperado para la celebración que llega hasta nuestros días.
Punto de encuentro más allá de lo religioso
La romería es también un lugar de encuentro de los habitantes de la zona nordeste, cargado de espiritualidad, devoción y tradición compartida. Muchas personas que ya no residen habitualmente en la comarca no faltan a esta cita anual con la Virgen y con sus paisanos. La jornada se prolonga durante toda la tarde en el entorno del enebral, con grupos familiares y cuadrillas que aprovechan el espacio natural para comer y compartir el día al aire libre.
La próxima cita en el calendario del santuario será el segundo domingo de septiembre, coincidiendo con las fiestas patronales de Moral de Hornuez.
Escribir un comentario