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Artículos culturales

La Hermandad de San Frutos suma una nueva etapa del Camino Benedictino

Más de una veintena de personas participaron el sábado 18 de abril en la quinta etapa del Camino Benedictino entre Aranda de Duero y Torregalindo, promovida por la Hermandad de San Frutos del Duratón. La ruta recupera el recorrido de los antiguos monjes desde el monasterio de Silos hasta la ermita de San Frutos, en Carrascal del Río.

Una ruta entre Silos y las Hoces del Duratón

El Camino Benedictino conecta el Monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos) con la Ermita de San Frutos, en Carrascal del Río, dentro del Parque Natural de las Hoces del Duratón. La ruta conmemora la vinculación histórica entre ambos enclaves, cuyo origen se remonta al siglo XI, cuando los monjes benedictinos fundaron o reforzaron el priorato segoviano.

El priorato no contaba con monjes fijos: acudían por temporadas y se desplazaban normalmente en mulas hasta la ermita para atender el culto y el mantenimiento del enclave.IMG 20260419 WA0109

El origen de la iniciativa

La idea de recuperar el antiguo camino partió de Jesús Lobo, principal promotor del proyecto, a raíz de los recuerdos infantiles de las historias que le contaban sus abuelos sobre dos monjes que pasaban por el Valle de Tabladillo en dirección a San Frutos y regresaban días después en sentido contrario. Lobo acudió, junto al párroco de San Frutos Jaime Izquierdo, al monasterio de Silos, donde el Abad les indicó la ruta aproximada que seguían los religiosos. Con esa información diseñó las distintas etapas, combinando senderismo y visitas culturales.

De Aranda de Duero a Torregalindo

En la quinta etapa participaron vecinos procedentes de Sepúlveda, Burgomillodo, Aldehuelas, Sacramenia y Valle de Tabladillo, entre otras localidades. El desplazamiento se realizó en coches particulares, que quedaron estacionados en Aranda de Duero, punto de partida de la jornada.

Desde allí el grupo caminó hasta Fuentespina, donde visitó la ermita del Padre Eterno, y observó las dimensiones de su portada e interior. La siguiente parada fue en Campillo de Aranda, donde el alcalde recibió al grupo y le guió por las lagunas, el museo de trajes antiguos —pendiente de inauguración— y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. En las calles del municipio también pudieron contemplar una colección de fotografías antiguas y actuales.

El recorrido concluyó en Torregalindo tras 13,5 kilómetros. En el último tramo, sin sombras y con temperaturas elevadas, los caminantes echaron en falta un bar abierto a su llegada al pueblo.

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