Artículos culturales
En Segovia ya hay más universitarios en la privada que en la pública
Según la estadística universitaria de la Junta, el Campus María Zambrano de la Universidad de Valladolid en Segovia tiene este curso 2.462 estudiantes de grado. IE University tiene en la ciudad 3.523. El campus público apenas ha cambiado en la última década: tenía 2.298 alumnos en el curso 2015-2016, y en 2005-2006 llegó a 2.941. Este curso entraron en primero 621 estudiantes en la UVa y 1.077 en IE.
Los perfiles son muy distintos. Según los datos del Sistema Integrado de Información Universitaria que recoge la Junta, el 95,8 % del alumnado de grado de IE en sus centros de Castilla y León tiene su residencia habitual fuera de la Comunidad. En el conjunto de la Universidad de Valladolid, esa proporción es del 20 %.
Uno de cada cinco, en toda la Comunidad
En los campus presenciales de Castilla y León estudian este curso unos 75.000 universitarios de grado. Las cuatro públicas (Burgos, León, Salamanca y Valladolid) suman 60.099. Las privadas suman 14.847, repartidos entre la Pontificia de Salamanca, con 3.914; la Europea Miguel de Cervantes en Valladolid, con 4.143; la Católica de Ávila, con algo más de 3.200 entre Ávila y Valladolid; e IE University en Segovia. En primer curso, la proporción es la misma: 3.804 nuevos alumnos en las privadas frente a 15.216 en las públicas.
La evolución de las públicas cuenta parte de la historia. A mediados de los noventa tenían 88.011 estudiantes. La caída fue continua hasta tocar fondo en el curso 2019-2020, con 54.966, y la recuperación posterior las ha devuelto a 60.099, exactamente el mismo nivel que hace diez años.
En las privadas, el caso más claro es el de la Europea Miguel de Cervantes, que solo tiene campus en Valladolid. Ha pasado de 1.211 alumnos de grado en el curso 2015-2016 a 4.143: se ha más que triplicado.
Mucha demanda para pocas plazas
Parte de la explicación está en la presión sobre las plazas públicas de las titulaciones más demandadas. Para este curso, 38.552 jóvenes solicitaron plaza en un grado de las cuatro públicas. Medicina recibió 5.981 solicitudes. Enfermería en Ávila tuvo 3.394 solicitudes para 50 plazas, casi 68 por cada una.
El presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Julián Garde, ha relacionado ese embudo con la financiación. A su juicio, la falta crónica de recursos limita la oferta de plazas públicas y empuja a algunas familias hacia la privada.
Más dinero, pero ¿suficiente?
La Junta sostiene que su apoyo a las públicas no ha dejado de crecer. El proyecto de presupuestos para 2027 asigna a las universidades 584 millones de euros, un 15,71 % más. En enero se firmó con los cuatro rectores un plan extraordinario de infraestructuras de 125 millones para los próximos cinco años. Además, según la Junta, desde 2019 las plantillas de las públicas han crecido un 9,17 % y las aportaciones para financiarlas, en torno a un 26 %.
Sindicatos y universidades miran otros indicadores. Según CCOO, la financiación basal de las cuatro públicas pasó de 387 millones de euros en 2021 a 481 millones en 2025, pero su peso sobre el PIB regional bajó del 0,66 % al 0,65 %, y al 0,64 % en 2026. La ley universitaria estatal fija como objetivo que la financiación pública de las universidades alcance el 1 % del PIB en 2030. En esos cuatro años, la financiación basal creció un 24 % y el alumnado de grado de las públicas, un 6 %. Son cifras nominales, sin descontar la inflación ni las subidas salariales obligatorias.
En mayo de 2025, UGT, CCOO, CSIF y STECyL se concentraron ante la Consejería para denunciar lo que calificaron de abandono de las universidades públicas. Señalaron que los salarios del profesorado están a la cola de España, que la ley autonómica de universidades sigue sin adaptarse a la estatal y que Castilla y León figura entre las comunidades con menor inversión autonómica por alumno universitario.
Lo que piden los rectores
La reclamación que comparten las cuatro públicas no es tanto una cifra como un modelo. Hoy la Junta les transfiere el dinero por trimestres (131,1 millones para el último de 2026), y los rectores piden una financiación plurianual que les permita planificar. En la apertura del curso 2026-2027, la rectora de la Universidad de Valladolid, Pilar Garcés, lo planteó ante el presidente de la Junta: no se trata solo de financiar lo que las universidades son hoy, sino de hacer posible la universidad que se necesitará mañana.
El debate tiene precedentes. Entre 2010 y 2014, los recortes fueron reales, y según la Conferencia de Rectores las públicas de Castilla y León perdieron el 10,9 % de su profesorado en seis años. La cifra se ha recuperado desde entonces, aunque con menos catedráticos y titulares.
En paralelo, el Gobierno central endureció en octubre de 2025 los requisitos para crear universidades privadas. En la exposición de motivos del decreto, el Ejecutivo señala que algunas comunidades habían reconocido universidades privadas pese a informes negativos sobre la calidad del proyecto.
La respuesta de la Junta: abaratar la pública
La Junta ha optado por abaratar la universidad pública. El crédito en primera matrícula cuesta en Castilla y León 13,64 euros de media, por debajo de los 15,37 de la media nacional. Además, desde este curso devuelve el importe del primer curso a los empadronados que entran en una de las cuatro públicas, una medida dotada con 12,62 millones de euros que no cubre la universidad privada.
Habrá que esperar a la estadística del curso 2026-2027 para saber si una matrícula más barata frena el avance de la privada, o si la clave está en otro sitio: en las plazas disponibles en las carreras más demandadas, que dependen de cuánto pueda crecer cada universidad pública.



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