Deportistas destacados
Abel Sacristán: un jugador del nordeste segoviano que encontró su futuro en el fútbol sala italiano
Abel Sacristán reconoce que el fútbol le ha gustado desde pequeño. Cuando tuvo la oportunidad de vivir en Segovia y que más gente pudiera verle jugar, no lo dudó. Sus primeros pasos los dio en las categorías inferiores del Caja Segovia, posteriormente en El Espinar, pero el verdadero salto al profesionalismo llegó en Francia, en el Pfastat, equipo que militaba en segunda división francesa de fútbol sala.
La decisión de marcharse de España no fue sencilla. Dejar todo atrás suponía un sacrificio considerable, pero era una oportunidad que no podía dejar pasar. Las razones que le empujaron a buscar su futuro deportivo fuera de las fronteras españolas fueron principalmente económicas y profesionales. En España las oportunidades eran más escasas y las ofertas económicas en el extranjero eran mejores. Fuera podía vivir del fútbol sala, mientras que en España resultaba mucho más complicado. A ello se sumaba el atractivo de la experiencia: jugar con jugadores diferentes, en lugares distintos y conocer otras costumbres.
Italia, su segundo hogar deportivo
En total, Abel jugó en cuatro equipos europeos: uno en Francia (Pfastat) y tres en Italia (CMB, Sestu y Prato). Su experiencia en ambos países fue radicalmente diferente, especialmente en lo que respecta al compañerismo y la acogida.
Sobre Francia, el jugador recuerda que prácticamente no se conocían entre ellos, limitándose el contacto a los entrenamientos y los partidos. Sin embargo, en Italia le facilitaron muchísimo la estancia. Le ayudaban en todo lo que podían y, sobre todo, le trataban como uno más, sin importar su procedencia. Por eso no duda en afirmar que se queda con Italia sin ningún tipo de duda, guardando muy buenos recuerdos de la gente italiana.
La pasión por el fútbol sala: diferentes formas de vivirlo
Respecto a la afición y la forma de vivir el fútbol sala, Abel considera que no es muy distinta entre países, pero sí se vive de manera diferente. En Francia reconoce que no se vive con tanta intensidad como en Italia o España. Entre estos dos últimos países, cree que Italia lo vive con mayor pasión: para muchos italianos el fútbol es vida en muchas ocasiones.
En España, explica, nos gusta mucho y lo vivimos a lo grande, pero los italianos lo llevan un punto más en cuanto a la pasión que sienten por este deporte.
La experiencia de Abel Sacristán demuestra que el talento local de la comarca del nordeste de Segovia puede abrirse camino en escenarios deportivos internacionales, aunque para ello sea necesario salir de nuestras fronteras en busca de mejores condiciones profesionales.