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Castroserracín: un castro medieval entre pinares y páramos calizos
El nombre del municipio combina el topónimo latino castrum —campamento o castillo— con el antropónimo Serracín o Sarracín, que designa al que pudo ser su primer repoblador. Este nombre fue frecuente en la Alta Edad Media, especialmente entre la etnia mozárabe, cristianos que habían estado bajo dominio musulmán. Un colaborador alavés del conde Fernán González, en el siglo X, llevaba precisamente el nombre de Sarracín Fernández.
Dentro del término histórico de Castroserracín existieron dos despoblados: La Torre o Aldealatorre, y Valdecheña. La posición elevada de la iglesia parroquial y el entorno que la rodea apuntan a que allí también existió una pequeña fortificación o torreón defensivo que pudo dar origen al nombre del pueblo.
La iglesia de Santo Tomás Apóstol
El principal referente patrimonial de Castroserracín es la iglesia parroquial de Santo Tomás Apóstol, situada en la parte más alta del pueblo. El edificio es de origen románico, y de esa época conserva sillares decorados con rosetas reaprovechados en los muros de la torre y contrafuertes, obra ya del siglo XVI.
El acceso se realiza a través de una portada románica de dos arquivoltas protegida por un atrio. En el lado del evangelio de la cabecera se abre una triple arquería sobre columnas con capiteles decorados. En el interior destaca una pila bautismal románica, pieza de factura original decorada en forma de cáliz de flor con cabezas humanas y animales esculpidas entre los pétalos.
Junto a la iglesia, el casco urbano alberga también la ermita de San Gregorio, situada en el extremo del núcleo sobre un promontorio rocoso.
Naturaleza y aprovechamientos tradicionales
El entorno natural de Castroserracín ofrece varios elementos de interés. En la parte norte del municipio se extiende la Serrezuela de Pradales, con montes de pino resinero, pino laricio y roble que producen setas en abundancia, en especial níscalos. Parte de estos montes están integrados en el proyecto Micocyl, que regula el aprovechamiento micológico mediante la expedición de permisos de recolección.
Los páramos calizos del municipio generan pastos de calidad históricamente aprovechados por ganado ovino de raza churra, destinado a la producción de cordero lechal. Por los alrededores del pueblo se conservan senderos y cañadas de trashumancia que hoy sirven de rutas de senderismo. Uno de estos caminos conecta Castroserracín con Valle de Tabladillo siguiendo la ribera del arroyo del Valle, donde pueden observarse formaciones rocosas kársticas —entre ellas la conocida como El Fraile— y puentes de piedra de varios siglos de antigüedad.
En las laderas predominan las plantas aromáticas como el tomillo.
Fiestas y vida asociativa
Castroserracín celebra dos fiestas principales. San Antonio de Padua, el sábado más cercano al 13 de junio, incluye verbena, misa y procesión desde la iglesia de Santo Tomás. Las fiestas mayores se celebran en torno al 20 de agosto en honor a la Natividad de Nuestra Señora, con danzas regionales y pasacalles con cabezudos.
Antes de las fiestas, la Asociación Cultural Castroserracín —con alrededor de 200 socios— organiza en colaboración con el Ayuntamiento una semana cultural con concursos, teatro, juegos y excursiones, una actividad que demuestra el peso del tejido asociativo en un municipio de reducido padrón.
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