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Segovia suma un procurador en unas elecciones marcadas por la ley D'Hondt y la ruptura PP-Vox
Las fechas clave del proceso electoral
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, convocó las elecciones el 20 de enero de 2026 tras agotar la legislatura iniciada en 2022. La campaña electoral comenzará el 27 de febrero y finalizará el 13 de marzo a medianoche. La jornada de reflexión será el 14 de marzo, víspera de la votación.
El calendario electoral establece plazos precisos para el proceso: la presentación de coaliciones se cerró el 30 de enero, mientras que las candidaturas se presentan entre el 4 y el 9 de febrero ante las Juntas Electorales Provinciales. La publicación de las candidaturas tendrá lugar el 11 de febrero, con la proclamación definitiva el 16 de febrero y la publicación oficial de las listas el 17 de febrero.
Los ciudadanos podrán solicitar el voto por correo hasta el 5 de marzo. La sesión constitutiva de las nuevas Cortes de Castilla y León está fijada para el 14 de abril de 2026 a las 11:30 horas.
Segovia suma un procurador
El reparto de escaños por provincias sitúa a Valladolid como la circunscripción con más representación, con 15 procuradores, seguida de León con 13 y Burgos con 11. Salamanca elige a 10 representantes, mientras que Ávila, Palencia, Segovia y Zamora cuentan con 7 procuradores cada una. Soria cierra la lista con 5 escaños.
Segovia experimenta el único cambio en el reparto de procuradores respecto a las elecciones de 2022, al pasar de seis a siete representantes. Este incremento se debe al aumento de población registrado en la provincia, que supera el umbral establecido en la legislación electoral autonómica. Segovia recupera así el procurador que perdió en 2019 por la despoblación, cuando pasó de siete a seis escaños. La Ley Electoral de Castilla y León asigna a cada provincia un mínimo de 3 procuradores, más uno adicional por cada 45.000 habitantes o fracción superior a 22.500.
La mayoría absoluta en las Cortes se sitúa en 42 procuradores sobre el total de 82.
Estado de las candidaturas
Las candidaturas oficiales aún no se han publicado, aunque el plazo de presentación finaliza hoy ante las Juntas Electorales Provinciales. La publicación provisional está prevista para el 11 de febrero, y la definitiva para el 17 de febrero, tras la resolución de posibles reclamaciones.
Varios partidos han adelantado sus listas en Segovia. El Partido Popular presenta como cabeza de lista a Francisco Javier Vázquez Requero, secretario autonómico del PPCyL y vicepresidente primero de las Cortes. Le siguen Elena Rincón Iglesias, concejala de Palazuelos de Eresma y procuradora en la XI legislatura; José Luis Sanz Merino, consejero de Movilidad y Transformación Digital; Elisabet Lázaro Gil, alcaldesa de La Lastrilla y diputada provincial; Francisco Javier Carpio, alcalde de Arcones y procurador en la última legislatura; Alba Sanz, alcaldesa de Fuentepelayo; e Ismael Masedo, alcalde de Prádena. Dos alcaldes de la comarca nordeste integran la lista: Francisco Javier Carpio (Arcones) e Ismael Masedo (Prádena). La candidatura se renueva en un 60%.
El PSOE de Segovia encabeza su lista con Sergio Iglesias, seguido de Paloma Ramírez (La Granja-Valsaín), Carlos Fraile (Cuéllar), Marta Águeda Maroñas (Grajera), Alfonso Sanz (Juventudes Socialistas), Mercedes Otero (Entresierras) y Víctor Rodríguez Sanz (El Espinar). La formación socialista aspira a conseguir tres procuradores en la provincia.
La coalición "En Común", formada por Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Verdes Equo, presentó sus candidaturas con Juan Gascón como cabeza de lista autonómica, acompañado de Marina Sáenz en segundo lugar y Julio Pereda en tercero.
Vox ha designado candidato para la presidencia de la Junta a Carlos Pollán, presidente de las Cortes.i8oik
Cómo funciona la ley D'Hondt en Castilla y León
El sistema electoral de Castilla y León utiliza la fórmula D'Hondt para repartir los escaños en cada provincia. El mecanismo es el siguiente: los votos de cada partido se dividen entre 1, 2, 3, 4 y así sucesivamente. Los escaños disponibles se asignan a los números más altos que resulten de estas divisiones. Además, para poder optar a representación, cada partido debe superar el 3% de los votos válidos en la provincia.
Un ejemplo práctico: en una provincia con 5 escaños, si el Partido A obtiene 10.000 votos, el B consigue 7.000 y el C logra 3.000, las divisiones quedarían así: A tiene 10.000, 5.000, 3.333...; B tiene 7.000, 3.500...; y C tiene 3.000, 1.500... Los cinco números más altos (10.000 de A, 7.000 de B, 5.000 de A, 3.500 de B y 3.333 de A) se llevan los escaños. Resultado: A obtiene 3 escaños, B consigue 2, y C se queda sin representación a pesar de tener 3.000 votos.
El tamaño de la provincia importa, y mucho. En provincias pequeñas como Soria (5 escaños) o Segovia (7), es más difícil conseguir representación que en Valladolid (15). Un partido que obtenga el 12% de los votos en Soria puede quedarse sin ningún procurador, mientras que con ese mismo porcentaje en Valladolid probablemente conseguiría uno o dos escaños.
Las provincias pequeñas benefician a los partidos grandes. Cuando hay pocos escaños en juego, los dos o tres partidos más votados se reparten prácticamente todos los puestos. Para que un cuarto o quinto partido consiga representación necesita concentraciones de voto muy altas, a veces superiores al 20%. Esto explica por qué formaciones con apoyo distribuido por toda la región obtienen menos escaños que partidos concentrados en provincias concretas.
Si Castilla y León fuera una sola circunscripción de 82 procuradores en lugar de nueve provincias separadas, el resultado cambiaría. Los partidos con voto repartido de forma homogénea conseguirían más representación, mientras que los que concentran su apoyo en zonas específicas perderían escaños.
El sistema actual, establecido en la Ley Electoral de Castilla y León de 1987, mantiene la provincia como unidad de voto. Esta configuración favorece a partidos con presencia fuerte en varias provincias y perjudica a formaciones con apoyos dispersos que no alcanzan el umbral necesario en cada territorio.
El contexto político
Castilla y León celebra sus elecciones en un ciclo electoral marcado por el voto en clave nacional, tras las convocatorias anticipadas en Extremadura (diciembre de 2025) y Aragón (febrero de 2026). Ambas comunidades registraron una participación condicionada por el debate entre el gobierno de Pedro Sánchez y la oposición del PP, más que por cuestiones autonómicas. Este fenómeno de nacionalización del voto podría repetirse en Castilla y León, donde el PP pretende convertir los comicios en un plebiscito contra el Ejecutivo central.
La Unión del Pueblo Leonés concurre con Alicia Gallego como candidata, en un momento en que el partido registra su mejor resultado electoral en décadas. Formaciones como Soria Ya y Por Ávila mantienen representación en sus respectivas provincias.
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