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Sepúlveda: joya histórica del nordeste segoviano
Sepúlveda lleva siglos siendo un lugar destacado en el territorio segoviano, alzándose como una de las villas más emblemáticas de nuestra provincia. Su privilegiada ubicación sobre las hoces del río Duratón ha convertido a esta localidad en testigo y protagonista de la historia castellana desde tiempos remotos.
Un pasado milenario
Se ha constatado la presencia celtíbera y prerromana en estas tierras, donde vacceos y arévacos establecieron sus primeros asentamientos aprovechando la abundante caza y pesca que proporcionaban los ríos Caslilla y Duratón. Los romanos también dejaron su huella con elementos que perviven en la muralla, los puentes Talcano y Picazos, y los restos de calzadas.
Tras la llegada de los visigodos, que se asentaron en Castrogoda y dejaron una notable necrópolis con 666 sepulturas en Duratón, la villa vivió el período de la reconquista. Fernán González la repobló en el año 940, convirtiéndola en un audaz avance hacia el sur, más allá del Duero.
Los fueros y el esplendor medieval
El auge medieval llegó con los célebres Fueros de Sepúlveda, las normas que dotaron de entidad jurídica propia al lugar bajo Alfonso VI. Estos fueros convirtieron a la villa en cabeza de una importante Comunidad de Villa y Tierra, al igual que de un partido judicial, testimonio de su relevancia administrativa.
De la importancia de Sepúlveda en la Edad Media da cuenta la existencia de hasta 15 iglesias, cuando la villa era un conglomerado de tres culturas: cristiana, musulmana y judía. Su lealtad a Isabel la Católica fue incondicional, llegando los sepulvedanos a impedir por dos veces la entrada del Marqués de Villena y del mismo rey Enrique IV.
Resistencia y reconocimiento
Durante la Guerra de la Independencia, hubo presencia napoleónica, pero los sepulvedanos ofrecieron una resistencia numantina contra las tropas francesas en el otoño de 1808. El Empecinado realizó incursiones por la zona, estableciendo sus cuarteles en las cuevas del Cañón del Duratón.
El reconocimiento a su valor patrimonial llegó en 1951, cuando fue declarada Conjunto Histórico-Artístico, distinción que se complementó en 2016 con su inclusión en la selecta nómina de Los Pueblos Más Bonitos de España.
Tesoros naturales y culturales
Sepúlveda presenta un sinfín de recursos variados para la visita: yacimientos arqueológicos, el espectacular Parque Natural de las Hoces del Duratón —hogar de una de las mayores reservas de buitre leonado de España—, iglesias románicas, puertas medievales y una rica gastronomía tradicional.
Entre sus manifestaciones culturales destaca la Fiesta del Diablillo, declarada Manifestación Tradicional de Interés Cultural Provincial, que perpetúa las tradiciones ancestrales de la villa.
Proyección internacional
Recientemente, Sepúlveda ha ganado proyección internacional al servir como escenario de la última temporada de la exitosa serie "The Walking Dead", lo que ha puesto sus monumentales paisajes y su arquitectura medieval en el punto de mira del turismo cinematográfico mundial.
Sepúlveda sigue siendo, sin duda, una de las salas más bellas del "museo vivo más grande del mundo" que constituye Castilla y León, un lugar donde historia, naturaleza y cultura se funden en un conjunto único que merece ser preservado y admirado por las generaciones futuras.